¿Son necesarios los impuestos?
Casimiro Pastor Millán
Parece normal que a la pregunta que encabeza esta columna respondamos “sí”, pues los impuestos son necesarios, si no, ¿cómo iba el Estado a hacerse cargo de todo lo que depende de las arcas públicas? Pero si ahondamos un poco y nos preguntamos con la mano en el corazón si nos gusta pagarlos, esa respuesta quizá sea lo contrario.
Pagar impuestos se viene haciendo desde la antigüedad. En cuanto a los encargados de cobrarlos, no solían gozar de la simpatía del pueblo. Recuérdese el pasaje evangélico en donde los fariseos le criticaban a Jesús que se juntase con publicanos y pecadores. Los publicanos eran los recaudadores de impuestos en el Imperio Romano, le pagaban al Estado una cantidad convenida y lo sobrante se lo podían apropiar. De esa manera, Roma podía evaluar sus ingresos con anterioridad y saber así cuáles podrían ser sus gastos; lo que hoy sería elaborar los presupuestos generales del Estado.
Todos los gobiernos necesitan el cobro de impuestos para la organización social y que les salgan las cuentas. En Alemania, la canciller Angela Merkel anunció en campaña electoral que bajaría los impuestos y al ganar las elecciones ha reconocido que lo hará en el horizonte de 2012. Está comprobado que no hay nada más político que los impuestos, pues en la presión fiscal a los distintos sectores sociales y, sobre todo, en la redistribución que se haga reside la política de cualquier gobierno.
Desde algunos sectores, ha sido muy criticada la subida de impuestos que propone el Gobierno de España para 2010, subida para la que aún faltan ocho meses, una medida responsable de acción de gobierno y valiente por su impopularidad. De lo anunciado, por ejemplo para las rentas de capital, subiría un punto para intereses de hasta 6.000 euros y dos puntos a partir de esa cifra. Al tipo promedio que paga la banca los intereses del plazo fijo (estos días al 2%) saldrían más gravadas las imposiciones a partir de 300.000 euros (les afectaría en 33 céntimos al día para esa cifra). Pero no parece que se encuentre en ese segmento de población la mayoría de los ciudadanos.
En cuanto al IVA, el súper reducido que se aplica a los productos básicos no se mueve, subirá un punto el reducido y dos el normal. Este tipo de impuesto, llamado indirecto, es el que pagamos todos los ciudadanos con independencia del nivel de ingresos. Si alguien dice que lo justo es que pague más el que más tiene, los impuestos indirectos no se pueden clasificar precisamente en esta categoría.
A las PYMES les bajan un 5% la fiscalidad en determinadas condiciones. La concesión al principal partido de la oposición como la retirada de la deducción de 400 euros del IRPF, algo con lo que su líder, Mariano Rajoy, nunca estuvo de acuerdo, etcétera.
Como finalmente queden, vendrá determinado por las negociaciones que el Gobierno haga con los grupos políticos para conseguir la aprobación de los próximos PGE. De todas formas, cuando esta subida se aplique, la presión fiscal en España se situará en unos niveles similares a los de 2004. Según los datos actuales, ésa es la realidad.


