EL PP NO SOPORTA QUE EL CIUDADANO OPINE
Desde el PSOE de la capital queremos denunciar el hecho de que por parte del equipo de gobierno de esta capital, se utilice la cercanía a las ideas socialista como argumento para deslegitimar las demandas de los colectivos sociales. Tal situación no es la primera vez que se produce, ya que hay que recordar que se calificó como “Destacado activista socialista” a quienes promovieron la concentración en contra de la ordenanza de movilidad en el mes de Septiembre.
Ahora, el intento de deslegitimación ha sido contra los representantes vecinales a los que se les intenta callar con mensajes que nada tiene que ver con el respeto democrático. Desde el PSOE consideramos que no queda duda que el PP de esta ciudad, pretende es que, simpatizantes, votantes o miembros del partido destacados o de base, no participen en ninguna faceta ciudadana, considerando que quedan descalificados por ser socialistas, lo que desde el PSOE consideramos muy grave.
Para el PSOE el PP está convencido que hay que establecer un régimen ciudadano que anule la participación a quien se atisbe como proclive a las ideas del PSOE como medio de control el político para lograr la finalidad de mantener el poder en la ciudad.
El PP busca el clientelismo
Pero más grave aún es la reflexión que realiza el gobierno popular después de casi 15 años de gobierno, al considerar que recibir una subvención del ayuntamiento inhabilita a quien recibe tal subvención para ejercer su derecho a la opinión pública sobre quienes gobiernan en la ciudad. Así se ha puesto también de manifiesto al criticar a las asociaciones de vecinos por dar opiniones y actividades reivindicativas contrarias a la actuación del gobierno municipal y a favor de los ciudadanos, después de recibir una subvención del ayuntamiento.
El PSOE considera las manifestaciones del portavoz del gobierno municipal, fruto de la soberbia y en la creencia de que la ciudad es suya, sólo así se entiende que sean capaces de realizar manifestaciones pública en contra de los representantes ciudadanos, que no hacen otra cosa que dar su opinión, utilizando los canales que consideran oportuno.



