ESTATUTO, ¿Y AHORA QUÉ?
La Constitución Española de 1978 supuso el pistoletazo de salida para la redacción de los estatutos de autonomía de las Comunidades Autónomas en España. Así, unas Comunidades lo hicieron al amparo del artículo 143 de la Carta Magna, también llamada “vía rápida”, como Cataluña, Euskadi, Galicia, Andalucía o Valencia y el resto lo hicieron con arreglo al artículo 151. El Estatuto de Autonomía de nuestra Comunidad se creó por la Ley Orgánica 9/1982 de 10 de agosto y se ha reformado desde entonces en tres ocasiones, en los años 91, 94 y 97.
Más recientemente, todas las Comunidades han abordado distintas reformas de sus respectivos estatutos, unas con el objetivo de un mayor autogobierno y otras para obtener una mayor financiación de los servicios transferidos. Fue en el Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha, elebrado el 29 de enero de 2007, cuando se aprobó por unanimidad la reforma de nuestro Estatuto.
En los 170 artículos que lo componen, iba incluida la fecha de caducidad para el 2015 del trasvase Tajo – Segura. Durante todo este tiempo de tramitación en el Congreso, quizá el más largo de cuantos se han sometido a ese proceso, al parecer el punto más polémico era el de la fecha de cducidad del trasvase. Por parte del Gobierno de nuestra Comunidad, se había negociado una rebaja en esas pretensiones. Se habló de una reserva estratégica de 6.000 hectómetros cúbicos, para dejarla finalmente en 4.000 como límite irrenunciable, retirando así la fecha de caducidad que figuraba en el Proyecto de Estatuto.
Toda la sociedad castellano-manchega, mediante sus distintos órganos representativos, tales como comunidades de regantes, agentes sociales (organizaciones empresariales y sindicatos), partidos políticos, instituciones y demás han clamado por esta reserva como parte sustancial e irrenunciable de la reforma estatutaria. Pero hemos topado con la oposición del PP en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados el pasado día 21. Por allí circulaba el presidente de la comunidad de Murcia, Valcárcel, quien en nombre propio y de Camps ejerció de “lobby” ante los diputados de su partido para bloquear esa reserva de agua en la comunidad cedente.
Al final, ha sido Valcárcel quien se ha llevado el gato al agua. ¿Por qué ha podido éste más que quien aspira a presidir esta Comunidad por parte del PP? La razón parece evidente: desde su cargo nacional, Cospedal ha contado votos y le salen más en Murcia y Valencia que en nuestra Comunidad. Su acumulación de cargos (Secretaria de Organización del PP y Presidenta del mismo partido en Castilla-La Mancha) hace que entre en frecuentes contradicciones, pues no se puede estar en la procesión y repicando. Es un caso claro de incompatibilidad, aunque no esté recogida en ninguna ley. ¿Cómo se explica, si no, ser el único Partido Popular regional que no ha defendido la reserva de agua en su Estatuto de cuantos la tienen? Son elocuentes sus ausencias en esta tierra, mientras le dedica la mayor parte del tiempo a su cargo de Madrid. Son de sobra conocidas sus amplísimas faltas de asistencia al Senado en representación de Castilla-La Mancha y no deseo hacer aquí un glosario sobre sus despropósitos en temas como CCM, el aeropuerto, etc., en donde parece estar en contra de todo lo que suponga progreso para esta tierra. ¿Tan mal le sentó perder las
elecciones? Lo del agua ya ha sido la gota que ha colmado el vaso.
Entiendo que a Cospedal le parezca mejor estar en su cargo de Madrid; pues entonces que renuncie a presidir nada en esta Comunidad. En el PP castellano-manchego hay personas válidas esperando la oportunidad de sucederla y, estoy seguro, con una propensión normal a defender los intereses de Castilla-la Mancha. El perjuicio que ha provocado la actitud de Cospedal a nuestra Comunidad es palmario y, no se olvide, también a su partido. En mis relaciones sociales diarias, son numerosas las personas que, siendo habituales votantes del PP, manifiestan abiertamente que jamás la votarán después de lo que ha hecho. Ahora puede explicar lo que le parezca bien, pero sólo la entenderán en
Murcia.
Casimiro Pastor Millán


